Community: un extraño e irónico tributo a nuestra cultura pop y al poder de la amistad
- César Garbán

- 25 abr 2020
- 3 min de lectura
Actualizado: 27 abr 2020
The truth is, the pathetically, stupidly, inconveniently obvious truth is: helping only ourselves is bad, and helping each other is good […] It’s that easy, you just stop thinking about what’s good for you, and start thinking about what’s good for someone else. And you can change the whole game, with one move.

Community es una genialidad. Un show creado por un genio, escrito por un grupo de genios e interpretado por otro grupo de genios. Es una serie que, fortuitamente, se construyó a partir del reconocimiento de la cultura pop y se convirtió en el raro caso de un sitcom donde, lo que lo hizo único para su tiempo, fue el mismo factor que lo condenó.
Hagamos una aclaratoria: la palabra condenar es relativa. La serie alcanzó rápidamente un status de culto. Pero, en su momento, su audacia al comprometerse con historias pocas ortodoxas y la aceptación del mundo geek la limitó hacia un público particular; uno fiel y apasionado que disfrutaba de cada easter egg, referencias y menciones, así como sus pequeños chistes internos. La serie no perseguía tópicos que usualmente se identifican en la vida adulta regular y quizá sea esa una de las razones por la cual no muchos disfrutaron esta épica comedia, lo que trajo como consecuencia su constante lucha por su propia supervivencia dentro del medio y su eventual cancelación.
Community nunca llegó a ser Friends¸ ni How I Met Your Mother ni tampoco The Office. Si bien comenzó siendo solo una sátira de los típicos trophies de otros sitcoms, poco a poco, mientras encontraba su voz (y mientras Dan Harmon terminaba de darse una idea de quienes serían sus personajes), se transformó en una ofrenda para los amantes del cine, de los videojuegos, de la cultura de masas y de nuestra cultura pop.
Es irónico que, siendo una obra dedicada a interpretar las manifestaciones “masivas” de nuestra cultura, nunca fue consumida de esta manera, lo que habla de las características de la audiencia del momento y de su desconocimiento sobre lo que querían ver. Community fue pionera en la empresa de mostrarnos algo que nosotros como audiencia ni si quiera sabíamos que queríamos ver, y que incluso aún gran parte de ella no lo sabe: una historia sobre la amistad. No solo de chistes orquestados, sino de una amistad y del poder que tiene para cambiar nuestras vidas.
Community puede ser simplemente eso: una historia de amigos, de un grupo de desadaptados sociales que se encontraron y cambiaron juntos. Y este es el secreto de la aclamada serie: todos somos desadaptados. Todas las personas son raras; no una, no dos, todos; y Community supo representarlo de una manera espléndida. ¿Es geek? Altamente, pero es la irreverencia en como Dan Harmon construyó cada capítulo y el montón de detalles sutiles lo que debería importarnos.
No se trata del chiste de la semana: es la enseñanza de la semana. Community no es una serie únicamente para reírse, es una que nos propone una reflexión sobre lo que nos gusta, lo que no y sobre las manifestaciones que forman parte de nuestro contexto. Cada capítulo nos coloca frente a las puertas de una introspección, y que además cierra con un elogio a la amistad, a quienes somos y en quienes nos convertimos gracias a los otros. Es un tributo a nuestra comunidad; pudiera decirse que es The Breakfast Club de nuestra generación.
Cada uno de los que enganchamos con este show, lo hicimos porque vimos algo muy valioso: algunos solo como una serie geek y otros como el verdadero reflejo de lo que debería ser un sitcom en la actualidad. ¿Por qué le costó tanto a la audiencia acomodarse a Community? Porque el show es, no en el sentido peyorativo sino en uno cultural, contenido V.I.P. Este es un referente de la cultura popular. O en otras palabras, un desafío. Incluso podría ser una serie que ahora, luego de haberse añejado, finalmente se convierta en un clásico de lo que fue (y es) nuestra cultura y tal vez, después de tanto tiempo, pueda encontrar otro espacio y nuevos catadores que acepten y asuman el reto de ver más allá de lo que está en la superficie y de aceptarla por lo que es: una genialidad.
The show’s gonna last three weeks!
-Six seasons and a movie!









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