El bien contra el mal: la constante existencial de Lynch
- César Garbán

- 20 ene 2020
- 2 min de lectura
"Through the darkness of future past, the magician longs to see, one chance out between two worlds, fire walk with me!".
¿Quién es David Lynch? Más que quién, pensemos en ¿Qué es David Lynch? Un genio , un director adelantado a cualquier corriente típica de cine, una entidad mística en una carretera perdida y una alma en crisis en lo profundo de un gigante y misterioso bosque.
Decir que la obra de Lynch es inusual es caer en la obviedad, pero lo cierto es que lo es. Recuerdo la primera vez que descubrí Mulholland Drive y el momento en que me adentré en el enigmático pueblo de Twin Peaks. El extraordinario director no sorprende únicamente por sus increíbles plot twists, sino por lo etéreo, surreal y trascendente de cada uno de sus viajes, de cada una de sus películas.
Los personajes de Lynch no viven en el mundo real, tampoco en el de los sueños: ellos conviven en una extraña convergencia donde los límites se entrecruzan sin dificultad. La obra de Lynch se construye en un estado apoteósico donde las posibilidades son supremamente infinitas y donde las bases de la existencia se construyen en una realidad onírica. ¿Los sueños dejan de existir cuando nos despertamos? Esa podría ser una manera de describir la mayoría de su obra. El Lynchverse es cruel, tenebroso, oscuro...pero también es bondadoso, esperanzador y claro.
Lynch es un poeta visual y el principal tema de sus versos es el del bien contra el mal. Toda su obra se resume en esta constante y eterna lucha, en la batalla de las fuerzas del bien (Laura Palmer) y el mal (Bob). Pero este dilema es a su vez la lucha interna del hombre: dentro de él se encuentra la capacidad de ser un guía espiritual o un monstruo decadente.

¿Cuál es la clave para entender y adentrarse en su cine? Dejarse llevar y entendiendo qué lo épico de su obra reside en sus conceptos de la bondad y la maldad. ¿Existe algo más humano que esto?
El Fuego siempre camina con nosotros...pero somos nosotros quienes decidimos si nos quemamos.
Finalizo con un consejo de vida del director: "Even bad coffee is better than no coffee at all."
¿Cuál es tu obra favorita de David Lynch?








Pues solo he visto "Terciopelo Azul" y me encantó, difícil de digerir para mi gusto pero conmovedora. Voy a anotar las que comentas para ver más de este director, saludos!